Interstellar: Rompiendo los límites espacio-temporales del Cine…

por Alejandro Aramendía (@alejandro_arame)

Hablemos de Ciencia y Humanidad. Hablemos de guerra y equilibrio; de simetría y genialidad.

El Universo tiene una tendencia natural por los estados o niveles de energía más bajos, aumentando su entropía o “nivel interno de desorden”. El ser humano, como ser vivo, tiende precisamente a lo contrario, acumulando estructuras complejas en su interior, en altos estados energéticos, y con un orden complejo, a costa del propio Universo.

Ante la maravilla de la complejidad, el Universo siempre propone una simetría. Lo hace a nivel particular, molecular, macroscópico, y de sistemas. Y también a nivel espiritual. Y ante esto, surgen las grandes dualidades. El yin y el yang. El Bien y el Mal. Arriba y abajo. Inerte y viviente. Ciencias y Letras. Solo o acompañado. Demócratas y Republicanos. Messi y Cristiano.

El agujero negro “Gargantúa”, pieza central de la trama

El Universo ha propuesto una nueva dicotomía, ante la explosión de talento de un nuevo relevo de directores de cine, en el cuerpo de dos figuras que se establecen como su referencia a nivel mundial: David Fincher y Christopher Nolan.

Son la Nueva Generación. Atrás quedan las viejas glorias, historia viva del Cine, como Scorsese, Spielberg, o Allen. Una nueva hornada de cineastas está ahora mismo en la cúspide del Cine a nivel mundial. Como decía Peppy Miller en The Artist: “¡Abran paso a los jóvenes!”

No hablo de número de espectadores seducidos, obviamente. Si de esto se tratase, James Cameron sería una deidad. Hablo de calidad, hablo de elevar el Cine a un peldaño superior; a vencer el límite, e ir un poco más allá. Fincher y Nolan son, hoy por hoy, los dos mejores directores del mundo. Su estado de forma es el mejor. Están, como se dice cuando se habla de boxeadores, en su prime, en su momento álgido. Y la prueba de ello es que, cada vez que uno se introduce en la sala a ver la nueva pieza de uno de estos dos directores, teme que lo que va a ver sea la obra cumbre del realizador.

La “rivalidad” entre ellos surge a causa de dos motivos: ambos coinciden en el tiempo, y ambos poseen estilos totalmente diferentes. Mientras que Fincher es pura literatura en pantalla, y pone la mayor carga de peso en la calidad de sus guiones (generalmente, adaptados), Nolan es puro impacto, fuerza, y carácter onírico en sus guiones originales.

Los dos son magia. Los dos son Cine. Los dos son los mejores actualmente.

Joseph Cooper (McConaughey), junto a sus hijos Tom (Timothée Chalamet) y Murph (Mackenzie Foy)

Este año, la batalla ha sido Perdida vs Interstellar. Mi compañero Carlos Montes habló de la primera en su crítica Gone Girl (Perdida): Atmósfera Fincher. Yo hoy les hablaré de Interstellar.

La novena película de Christopher Nolan (Perdida es la décima de Fincher…) vuelve al género de la ciencia-ficción, el favorito del cineasta.

El director de Memento (2000), la saga Batman Begins (2005-2012), u Origen (2010), nos trae un relato escrito a medias junto a su hermano Jonathan Nolan, plasmado en un guión de infarto, que a su vez se traduce en una película de 169 minutos (lean otra vez la duración…) que nos cuenta la historia de Joseph A. Cooper, un experimentado ingeniero aeronáutico y piloto de naves espaciales, reconvertido en granjero, que sobrevive tras la muerte de su esposa en una Tierra hostil y condenada a la destrucción. A través de su inquieta hija, Murph, el ingeniero retoma contacto con la NASA, y se pone al corriente de un plan extremo que tiene por objetivo la salvación de la humanidad mediante la búsqueda de un planeta alternativo. Cooper se embarcará, junto a otros 3 tripulantes, en un viaje por el vasto espacio y los límites de la Física, a la caza de varios posibles planetas habitables.

El guión tiene, para mí, dos puntos excelentes, de tal manera que, además, el primero arregla las posibles implicaciones negativas del segundo.

En primer lugar, el guión es dinámico, interesante, con un ritmo soberbio, y un equilibrio entre acción y secuencia descriptiva casi magistral (únicamente en un punto en el primer tercio de película este equilibrio se descuadra, lamentándose el sacrificio de algo más de explicación, en favor de tanto frenesí…). Posee unas partes bien marcadas, y mezcla drama, humor y suspense en la medida justa. Si bien yo habría cortado antes la película al final, pegando un tijeretazo “a lo Origen”, el final no es ni mucho menos gratuito. El propio Carlos Montes reflexionó lo siguiente acerca de este asunto: “si hubiera finalizado la película de esa forma, Nolan habría montado Origen 2“. Creo que tiene razón.

Jessica Chastain, como “Murph”

El segundo punto que me parece excelente es la tremenda inmersión de Nolan en el campo de la Astrofísica. Su película contaba con Kip Thorne (físico teórico, ex-catedrático del prestigioso CalTech) como asesor de referencia en este campo, y sin duda han sabido aprovechar su aporte para introducir verdaderas perlas del campo de la física gravitacional, como el efecto relativista de la dilatación temporal en campos de alta intensidad gravitatoria, los fenómenos que experimenta la luz en las cercanías de un agujero negro, o la inclusión del movimiento de búsqueda de nuevos planetas habitables, tan de moda en estos años con el descubrimiento real de posibles ejemplares en estrellas como Gliese-581G, u otros similares. Nolan ha buceado profundo a nivel de detalles en este sentido, y si no fuese por el ritmo y la capacidad de transmitir emoción mencionados en el anterior punto, estoy seguro de que al público en general tanto dato complicado se le podría hacer pesado. No obstante, a alguien que viene del ramo, como a mí, estos destellos le arrebatarán el sentido.

El guión es un punto fuerte, pero el más fuerte sin duda, y sobre el que se asienta el enorme impacto visual de la película, es el apartado técnico. La película es técnicamente PERFECTA. Han leído bien.

En primer lugar, la dirección artística de la película, producida por Syncope, y gestionada por un trío formado por Nathan Crawley (diseño de producción), Kendelle Elliot (dirección artística), y Hoyte Von Hoytema (dirección de cinematografía y fotografía), es abrumadora. No se ha escatimado en recursos para reproducir con extrema autenticidad un mundo sacado de la onírica de Nolan. Han creado un todo de la nada, y lo han creado con un realismo inverosímil. Es magia líquida. Cine.

En segundo lugar, destaca el trabajo genial desarrollado por el departamento de sonido y el departamento de efectos visuales. Si esta película no recibe una nominación al Oscar en este apartado, pueden cancelar la ceremonia.

Parte de la tripulación de la nave “Endurance”, con la Dra. Brand (Anne Hathaway) en el centro

Por último, el alma de la película es, sin duda, su banda sonora. Hans Zimmer ha compuesto una partitura que por momentos me recordó a la que Clint Mansell grabó para Noé (D. Aronofsky, 2014). Ambas son épicas, y me encantan.

Más allá del apartado técnico-artístico de la película, se encuentran sus actuaciones. Puede que aquí encontremos una de cal y otra de arena.

Nolan sin duda escogió con muy buen tino a Matthew McConaughey para el papel del ingeniero Joseph Cooper. Su actuación es la mejor de todo el reparto, y deja detalles de talla mundial. La escena en la que recibe, con “algo de retraso”, una serie de videomensajes procedentes de la Tierra, lo pone, a mi juicio, en la carrera por el Oscar. Está soberbio.

Junto a él aparece, la mayoría del tiempo, una no tan acertada Anne Hathaway, como la Dra. Brand. Su interpretación está bien, pero ya está. No transmite todo lo que podría en un papel que se lo permite. Después de lo que vi en Los Miserables (Tom Hooper, 2012), me sabe a poco.

Es en el papel de la hija de Joseph, Murph Cooper, donde se emplaza la segunda mejor actuación de la cinta, y además viene multiplicada por dos: Mackenzie Foy es Murph en su juventud, y va camino de convertirse en una gran actriz, después de una muy buena interpretación; Jessica Chastain es Murph en su etapa adulta, y vuelve a demostrarnos su gran talento una vez más.

En los secundarios aparecen figuras geniales, como Casey Affleck (Tom Cooper en la cinta, que sigue estando muy por encima de su hermano Ben cuando de ponerse frente a la cámara se trata…), Michael Caine (haciendo del Profesor Brand, y continuando con su ya larga y productiva colaboración con Christopher Nolan…), o Topher Grace (un secundario, casi “terciario”, bastante versátil, y que suele cumplir…). Sin embargo, no todas ellas están en su mejor punto, como en el caso de Matt Damon, que desentona un poco a la hora de interpretar al Dr. Mann. Nada grave.

Más allá de lo que supone una gran película como Interstellar, buena en cuanto a calidad objetiva, se sitúa lo que supone Interstellar para el género y la historia del Cine. Esta película se convertirá, al tiempo, en una película de culto, en un icono del género de ciencia-ficción, en una nueva obra maestra del Cine de principios del siglo XXI. De esta película se hablará. De este director se hablará. Y nosotros no podemos hacer otra cosa diferente a agradecer la suerte que tenemos de poder disfrutar de directores como Nolan, Fincher, Tarantino, Aronofsky, Villeneuve, Winding Refn, o Dominik, del mismo modo que envidiamos la que tuvieron aquellos que en su día pudieron disfrutar del cine de Hitchcock, o Kubrick.

¿Saben quién ha ganado esta batalla entre David Fincher y Christopher Nolan? Nosotros, como espectadores…

– Lo Mejor: El impacto que produce la película sobre el espectador, que queda inmóvil durante sus casi tres horas de duración.

– Lo Peor: Algunas actuaciones están por debajo de su potencial, mientras que su nivel de detalle científico puede despistar al espectador poco interesado en esta temática.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s