Felices 140: ¡Todo por la “pasta”!

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por Carlos Montes (@micarmontes)

¿Cuántas veces nos ha hecho nuestro subconsciente la pregunta del millón?: ¿Por cuánto dinero sería yo capaz de venderme? ¿y de traicionar mis principios? ¿el dinero todo lo puede, si tengo una situación difícil? … ¿y si solo lo quiero por puro interés para cambiar mi estatus social? En esta ocasión no es la pregunta del millón, es la pregunta de los 140 millones que nos presenta la directora Gracia Querejeta en su nueva película. Ésta es la cifra que ha ganado la protagonista del film y la que hace que toda la historia gire en torno a ella.

Elia (Maribel Verdú) invita a sus amigos y familiares para que celebren su 40 cumpleaños junto a ella. Después de enseñarles su flamante nueva casa y de preparar una fiesta por todo lo alto, Elia les da a todos la noticia de que le han tocado 140 millones de euros en un Euromillón.

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En la séptima cinta de la realizadora nos volvemos a encontrar con uno de los temas más recurrentes que maneja la directora cuando construye sus películas, como los problemas personales del ser humano. Nos lo mostró en Siete Mesas de Billar Francés, 15 Años y un Día, y en ésta que nos ocupa nos muestra un nuevo eslabón de cómo cada persona se enfrenta a sus propias miserias. Buen trabajo de Querejeta en el guión, acompañada de Antonio Santos Mercero (hijo del gran Antonio Mercero) que también había escrito junto a la directora su anterior cinta 15 Años y un Día. Respecto al trabajo de la directora lo único que se antoja un tanto frío es el final que nos deja su largometraje. El film desgrana claramente en qué se puede convertir cualquier persona tanto para lo bueno como para lo malo, haciendo hincapié en lo segundo cuando se trata de dinero, y como éste es capaz de desestructurar a cada persona del modo que sea. En la película nos encontramos diferentes situaciones y relaciones, bien sean de pareja, amistad, familiares… y vemos como se refleja en cada una de ellas ese poso del ¡Todo por la “pasta”! que les hace cambiar, o no, según el interés por el que la dignidad se deja manejar y puede alterar no solo la percepción de sus vidas sino la de los demás.

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El muy buen tono general de las interpretaciones elevan bastante el film de la directora, en especial el rol protagonico que adquiere durante la trama Maribel Verdú (Elia), que se intuye como la musa de Querejeta ya que le ha dado las riendas de sus últimas tres películas. La actriz resuelve con aplomo, versatilidad, destreza y verosimilitud los registros que le ofrece su personaje, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados a lo largo de su extensa carrera. Además, aquí, el peso de la mayoría de la historia recae en Verdú y lo lleva muy bien. Eduard Fernández (Ramón) sale con una muy buena actuación una vez más (¡Y van…!), de un hombre que sabe darle el tono exacto en cada momento a su trabajo, tanto a nivel gestual como a la hora de hablar. Eduard es un gran actor y en este film vuelve a demostrarlo.

El personaje de Marian Álvarez (Cati) da bastante juego a lo largo de todo el metraje. Sin duda alguna la protagonista de La Herida (anterior película de la actriz) demuestra que sigue al alza y que es un valor seguro a la hora de apostar por ella como bien nos deja ver en esta cinta. ¡Está atinadísima en cada aparición! Buena también la interpretación de Nora Navas (Martina). Aquí la vemos como esposa de E. Fernández y realizando un trabajo con mucha naturalidad y sencillez, algo que domina con mucha soltura.

Para no desentonar del resto del reparto, aparecen dos actores que siempre ofrecen bastante fiabilidad: Antonio de la Torre (Juan), que se sigue llevando a su terreno cada papel que cae en sus manos; y por otro lado, ese actor al que siempre anteponemos su cara, con el típico ¡Ah sí, este!, a su nombre, Ginés García Millán (Mario), al que vemos con una seguridad en sí mismo que hace que su actuación fluya de manera natural durante todas las escenas en las que aparece. Alex O´Dogherty (Polo), Paula Cancio (Claudia) y Marcos Ruiz (Bruno) realizan una más que correcta interpretación de sus respectivos personajes.

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Llegados a este punto, tan solo resta decir que Felices 140, sin ser nada novedosa en cuanto a lo que nos cuenta en su trama, sí es una oportuna, convincente y eficaz propuesta sobre la avaricia, mezquindad y codicia del ser humano, aderezada con una sutil ironía que se hace notar a lo largo de su argumento, que nos “obliga” a dejarnos una pregunta final: ¿Somos nosotros los que tenemos el dinero o es el dinero el que nos maneja a nosotros?

– Lo Mejor: El muy buen tono en general a nivel interpretativo. Su buen guión.

– Lo Peor: Un final algo desangelado. Su vetusto montaje.

El Niño: ¡A Monzón le va la acción!

Cartelera y horarios

por Carlos Montes (@micarmontes)

Estamos ante un nuevo acierto del director de Celda 211, un realizador al que le gusta tener todo bajo control en todos y cada uno de los apartados de los que se compone un largometraje para ofrecerle al espectador un producto de calidad. Las escenas de acción, los planos largos, personajes que llevan hasta el extremo sus propias vidas, edificios que “actúan” como un personaje más del film e historias en las que el espectador se haga preguntas, son las claras señas de identidad del cine de Daniel Monzón.

Quizá el realizador no deja unos trabajos cautivadores, pero sí tienen mucha brillantez y son bastante destacables. ¡La gran película de Monzón está por llegar y llegará! Sabiduría, experiencia y calidad tiene de sobra. He querido comenzar la crítica hablando del director ya que su trabajo en esta cinta es lo mejor y lo que más destaca en este film.

El Niño y El Compi son dos muy buenos amigos que sueñan con tener una vida mejor y con salir cuanto antes de sus rutinarias vidas. La forma más fácil de hacer esto es iniciarse en el mundo del narcotráfico para ganar dinero rápido, pero el riesgo, los problemas y los conflictos no tardan en aparecer al meterse en unas labores tan peligrosas y desconocidas para ellos.

Este “thriller de acción viril”, como el propio Monzón definió en la rueda de prensa en la que presentaba la película, destaca por tener unas muy buenas escenas aéreas y bastante emocionantes que fueron rodadas por los propios actores sin utilizar a los extras, lo cual, hace que los actores tengan un poco más de mérito a la hora de valorar sus actuaciones. De nuevo estos planos están bien filmados a manos del realizador. También cabe destacar dentro del largometraje el excelente y nada fácil trabajo de montaje, y otro de sus puntos fuertes como es la fotografía, que nos lleva a los atardeceres del estrecho de Gibraltar entre otras cosas, y con muy buen gusto a lo largo del film.

El director Daniel Monzón, junto a parte del reparto

Lo que se descuelga un poco del buen tono general en el metraje, es haber dejado un par de cabos sueltos en la trama y que el personaje de Amina (Mariam Bachir) tenga una presencia demasiado testimonial. Por lo demás, todo bastante bien llevado en una película que estará entre las tres elegidas dentro de unos días para poder representar a España de cara a los Oscars en la próxima edición.

El Niño (Jesús Castro) hace un buen debut para el que es el eje central dentro de la trama. Si bien, hay que reconocer que no es un papel complicado, pero el actor lo sabe sacar adelante con tranquilidad y aplomo. Ahora solo hay que esperar que los buenos papeles le llegen antes que los trabajos por “guaperas”. Difícil.

A El Compi (Jesús Carroza) lo vemos en una destacada interpretación para un personaje que derrocha simpatía y energía a partes iguales. Carroza ya está acostumbrado a los papeles de secundarios como ya hiciera en Celda 211, Grupo 7 y La Mula, pero este trabajo puede que le ponga en las quinielas de cara a Los Goya.

Jesús (Luis Tosar), continúa en su buena línea de sacar adelante sus trabajos pero sin llegar a sorprender como sí hizo en Celda 211 con su “Malamadre“, anterior trabajo de D. Monzón que le reportó al actor el Goya. Aunque son papeles diferentes, el actor lleva tiempo realizando trabajos bastante lineales.

Jesús Castro, “El Niño”

Sergio (Eduard Fernández) es el papel de uno de los actores en mejor forma del panorama actual español a nivel interpretativo. Su rol de secundario en esta cinta hace que cada aparición suya deje un poso de grandeza dentro de la trama y su presencia se agradezca en cada plano.

Eva (Bárbara Lennie), a la que un poco más de presencia a lo largo del metraje no le hubiera venido nada mal, llena de credibilidad, fuerza e interés a su personaje, que está a la altura de su partenaire L. Tosar en el film.

Da vida a Vicente (Sergi López) otro grandísimo actor que aquí nos muestra a un fiable jefe de policía. Aunque en un papel no excesivamente destacable, el actor demuestra que teniendo un papel de mayor o menor enjundia siempre se lo lleva a su terreno para darle más calidad.

Halil (Saed Chatiby), en la que también es la primera película para este chico, deja una grata impresión con su buen hacer en cada escena (especialmente en …). Además, como entiendo que a Saed no le darán trabajos en el Cine por guapo!!!, espero que se los den por ser una buena promesa.

Foto Jesús Castro en El niño 2

El protagonista (dcha), junto a los secundarios Saed Chatiby (centro) y Jesús Carroza (izda)

Es cierto que las cintas de este director no dejan indiferente a nadie, y ésta tampoco lo hace, ya que te engancha de principio a fin por su poderosa estética visual, al convertir de manera inteligente la dirección artística en un elemento más dentro de la trama de manera vigorosa y agradable a la vez, en este thriller que va por tierra, mar y aire de una forma acertada y que ya empieza a dar sus frutos en la taquilla gracias a su publicidad, a su “boca/oreja” y a que El Niño no viene de nalgas.

– Lo Mejor: La realización de Daniel Monzón y la fotografía.

– Lo Peor: Que le falten un par de detalles al guión para ser redondo.