La Teoría del Todo: breve historia de una vida

Por Andrea Zabalza (@zabal22)

Afiche La Teoría del Todo

 

El tiempo. Ha sido objeto de deseo de muchos, controlarlo, entenderlo o incluso vencerlo es la obsesión de la mayoría de las personas. Su deseo es únicamente comparable a su brevedad.

Desde el inicio de los tiempos, los humanos hemos intentado comprender todo aquello que nos rodeaba y que hasta el momento parecía estar fuera de nuestro alcance, y el tiempo no era menos, muchos son los estudios realizados sobre este tema, pero no fue hasta la aparición de una innovadora teoría de un joven estudiante de Cambridge, Stephen Hawking y su tesis doctrinal acerca del origen del “todo”, que estamos más cerca de comprenderlo, muchos han dicho de él que se trata del hombre que cambió la vida moderna.

La Teoría del Todo es precisamente una historia que también se basa en el tiempo, en concreto el tiempo que el famoso científico Stephen Hawking y la que fue su primera mujer Jane Hawking, lucharon contra la enfermedad degenerativa que dejó al físico postrado en una silla de ruedas. No entraré en valoraciones sobre si aquello que cuenta la película es la realidad o si por el contrario hay en ella más fantasía que en Avatar, pero lo que sí está claro, es que si hay una historia en la que el tiempo juegue en contra de alguien, y sea un verdadero ejemplo para todos nosotros es esta, la lucha de Stephen Hawking por poder compartir con el resto sus llamativas y avanzadas teorías.

La película está dirigida por un correctísimo James Marsh (The King, 2005; Agente Doble, 2012), quien muestra una trama que aunque lenta en ocasiones, goza de un sano sentido del humor y es que en palabras del propio Hawking “La vida sería trágica sino fuera graciosa”, dejando así un sabor agridulce en el espectador. La cinta está perfectamente rodada, mostrando la dificultad y la dureza de la vida de Hawking y de su mujer, dejando además una duda presente en el espectador, ¿quién es el protagonista real de esta película? ¿Lo es Stephen Hawking como nos han vendido?, es decir, ¿se trata realmente de un biopic de su vida? O por el contrario su protagonista real (aunque quizá menos apetecible para las productoras y para aquellos que acudimos al cine) es su primera mujer, Jane Hawking. Debemos por supuesto recordar que está película se basa en la novela “Hacia el infinito” escrita por Jane Hawking. Durante la película vemos como a medida que el famoso físico va decayendo a causa de su enfermedad, la figura de su mujer se va haciendo cada vez más presente, haciéndose más fuerte contra más nos adentramos en la enfermedad de su marido, conociendo así la vida de la mujer que estaba detrás del genio.

Stephen Hawking (Eddie Redmayne) y Jane Hawking (Felicity Jones)

Un punto fuerte de esta película es su reparto, encabezado por un magnífico Eddie Redmayne (Mi Semana con Marilyn, 2011; Los Miserables, 2012) en el papel de Stephen Hawking, y una maravillosa Felicity Jones (The Invisible Woman, 2013; The Amazing Spider-man 2, 2014) quien da vida a Jane Hawking. Si hay algo destacable en esta película es cómo gracias a la interpretación que ambos realizan, gracias a como encajan a la perfección en sus respectivos papeles y cómo la química entre ellos es totalmente palpable, podemos decir que no nos encontramos ante una simple historia más sobre un personaje conocido como ya pasó con “Diana” (Oliver Hirschbiegel, 2013) o “Grace of Monaco” (Olivier Dahan, 2014) incluso “The Iron Lady” (Phyllida Lloyd, 2011) que de no ser por la presencia de la tres veces oscarizada Meryl Streep, se hubiese quedado (al igual que el resto de películas nombradas) en un telefilm más. Y en este caso ocurre lo mismo, de no ser por sus interpretaciones y por la maravillosa BSO de la que hablaremos a continuación podríamos encontrarnos ante un nuevo fracaso a la hora de adaptar en la gran pantalla la vida de un conocidísimo personaje público.

Respecto al argumento de la película, lo vengo comentando,  trata de mostrarnos la vida del matrimonio formado por Stephen y Jane Hawking, mostrar como al tiempo que Stephen Hawking se convertía en el físico más importante del siglo XX gracias a sus teorías revolucionarias, una enfermedad degenerativa atacaba su cuerpo haciendo que el gran genio quedara postrado en una silla de ruedas y que su comunicación sea gracias a una avanzada máquina. No deja de ser un biopic sobre su vida, pero contada desde el punto de vista de la que era su mujer, con lo que vemos como detrás de todos sus logros, su enfermedad, sus grandes momentos o los más pequeños, detrás del genio, había alguien apoyándole (o eso nos cuenta la película), su mujer. Aunque lo cuenta poniendo el foco en demasía en la enfermedad de Hawking, llegando a tratarla casi de una forma que roza lo morboso, aunque sin llegar a la maldita lágrima fácil de la que tanto se valen últimamente en este tipo de producciones.

Felicity Jones en una imagen de la película

Si bien sus actuaciones son mucho más que destacables, su BSO no es menos, una pieza fundamental perfectamente medida para esta película, reciente ganadora de un Globo de Oro, y nominada para los próximos Oscar que se celebran en apenas unas semanas, Johann Johansson, quien quizá sea el menos conocido de los nominados, nos maravilla con una serie de piezas que acompañan al espectador en este viaje que resulta ser “La Teoría del Todo”. Es maravilloso cuando una persona es capaz de captar de forma perfecta la esencia de una historia y hacer que el resto quedemos inmersos en cada uno de sus compases. Chapó.

“La teoría del todo” es una buena película a grandes rasgos, no podemos decir que no, pero creo que hay un punto en el que ha fallado, y eso no se puede permitir en las películas nominadas a un Globo de Oro o a un Oscar. Y para mí su mayor fallo es que durante toda la película no pude dejar de compararla con otra que vimos hace unos años, “Una Mente Maravillosa” (Ron Howard, 2001), con Russell Crowe y Jennifer Connelly (quien ganó un Oscar por este papel) que daban vida al matemático John Forbes Nash y su mujer, Alicia Lardé. Y es que ambas películas comparten gran cantidad de similitudes y pocas diferencias. Ambas nos muestran la vida y la enfermedad de dos grandes genios, uno físico, otro matemático, si bien la película protagonizada por Crowe nos muestra de forma mucho más profunda el trabajo que realizada su personaje, en La Teoría del Todo, las teorías y estudios realizados por Hawking quedan renegados a un segundo plano, dando mayor importancia a su degeneración física y a su vida personal.

Si algo comparten, es que a pesar de no ser historias innovadoras, resultan agradables de ver, y nos dan unas interpretaciones magníficas, pero si bien la película de Ron Howard merecía el reconocimiento que cosechó (a pesar de contar con detractores), la película realizada por James Marsh no termina de conseguir ese punto de calidad que la convirtieran por decirlo de alguna manera en un clásico, separándola de otras de su género.

Eddie Redmayne en la imagen de la película

A pesar de esto,  quien vaya a verla disfrutará de una bonita aunque agridulce historia. Pero en la actualidad, cuando cada semana tenemos 4 o 5 estrenos por semana, el sobresaliente queda reservado para aquellas películas que nos sorprenden y nos enamoran, aquellas que mientras estás viéndolas no puedes pensar en nada más. Y quizá el problema que tenemos es que no hay apenas películas que produzcan estas sensaciones en los espectadores, y cuando las hay, no las premiamos, véase lo ocurrido con Moonrise Kingdom (Wes Anderson, 2012) o la más reciente Her (Spike Jonze, 2014), películas que no han sido todo lo reconocidas que debieran pero cuya calidad es tal que perdurarán en el tiempo. El Tiempo, que será el que convierta a “La Teoría del Todo” en un clásico moderno o por el contrario hará que el espectador la olvide, ojalá sea la primera, aunque lo dicho, únicamente el tiempo lo dirá.

Lo mejor: sus excelentísimas actuaciones principales, tanto Eddie Redmayne como Felicity Jones. Así como su preciosa BSO, que bien podría valer un Oscar.

Lo peor: su gran parecido con otras películas de su género que no le dejan ser todo lo brillante que podría haber sido, pudiendo acabar en el olvido del espectador.

InfoEstrenos 06/06/2014

Esta semana se estrena:

 

– X-Men: Días del futuro pasado – 

Dir.: Bryan Singer

Reparto: James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Ian McKellen, Patrick Stewart, Hugh Jackman, Ellen Page, Shawn Ashmore, Omar Sy

Género: Fantasía

Narra la lucha por la supervivencia de la especie mutante a través de dos periodos temporales distintos.

Dirigida por Bryan Singer y con un reparto plagado de estrellas, compone la secuela de X-Men: Primera generación (2011).

 

– The Invisible Woman –

Dir.: Ralph Fiennes

Reparto: Ralph Fiennes, Felicity Jones, Michelle Fairley, Kristin Scott Thomas, Tom Hollander, Perdita Weeks, Tom Burke

Género: Drama romántico

En el apogeo de su carrera, Charles Dickens conoce a una mujer joven que se convierte en su amante secreta hasta su muerte. Segundo largometraje como director de Ralph Fiennes, que adapta la novela de Claire Tomalin.

 

– Pancho, el perro millonario –

Dir: Tom Fernández

Reparto: Ivan Massagué, Patricia Conde, María Castro, Secun de la Rosa, Alex O’Dogherty, Armando del Río, David Fernández, Marta Hazas, César Sarachu, Eloy Azorín

Género: Comedia

Pancho, un perro tan acaudalado como gamberro, vive gozando de la buena vida y de los caprichos más extravagantes. Un inesperado giro en su vida de multimillonario le obligará a volver al mundo real, lleno de peligros e inesperadas aventuras.

Basada en la figura del protagonista de un spot publicitario de la ONCE.

 

– Blockbuster –

Dir.: Tirso Calero

Reparto: Manuel Zarzo, Adam Jezierski, Jesús Guzmán, Luis Varela, María José Alfonso, Fernando Esteso

Género: Drama con toques de comedia

Un actor veterano contempla el fin de sus días de gloria. En medio del declive, consigue recuperar la ilusión gracias a la amistad con un joven director que pretende sacar adelante un proyecto de ciencia-ficción.

Película de producción española del director de Carne Cruda (2011).

 

– El hijo del otro –

Dir.: Lorraine Levy

Reparto: Emmanuelle Devos, Pascal Elbé, Jules Sitruk, Mehdi Dehbi, Areen Omari, Khalifa Natour, Mahmood Shalabi, Bruno Podalydès, Marie Wisselmann, Diana Zriek

Género: Drama

A punto de enrolarse en el ejército israelí para hacer el servicio militar, Joseph averigua que no es hijo biológico de sus padres, y que fue intercambiado al nacer con un niño de una familia palestina. Esto trastornará la vida de dos familias, obligadas a reconsiderar cuál es su identidad, sus valores y sus convicciones.

Segunda película de Lorraine Levy, tras Mes amis, mes amours (2008).

 

– Días de vinilo –

Dir.: Gabriel Nesci

Reparto: Gastón Pauls, Fernán Mirás, Rafael Spregelburd, Ignacio Toselli, Emilia Attías, Inés Efron, Akemi Nakamura, Carolina Peleritti, Leonardo Sbaraglia, Maricel Álvarez

Género: Comedia

Damián, Marcelo, Luciano y Facundo son cuatro amigos unidos por la pasión por la música, la amistad y las mujeres. Damián es escritor y guionista. Para recuperar a Ana escribe un guión de cine, pero la única copia que tiene la pierde Vera, una mujer muy particular que se entromete en su vida con el fin de cambiarla.

Producción argentina del año 2012, nominada al Gran Premio del Jurado en el Miami Film Festival del año siguiente.

 

– Metéora –

Dir.: Spiros Stathoulopoulos

Reparto: Theo Alexander, Tamila Koulieva-Karantinaki, Adonis Kapsalis, Giorgos Karakantas, Dimitris Hristidis, Stelios Mavroudakos,Zoe Stathoulopoulou, Aleksandra Siafkou

Género: Drama

La cinta narra la relación de un monje ortodoxo griego y una monja ortodoxa rusa, como escusa para mostrarnos los entresijos de la conocida villa griega.

Mejor Película en el Festival de Cine de Cartagena.